Siempre nos han contado que "polvo somos y al polvo volveremos" ...y que la naturaleza siempre tiende a recuperar "lo suyo"... y ésto es lo que le ha ocurrido a Salinas Viejo, pueblo desalojado y abandonado en la década de los años 40 del s.XX por movimientos y corrimientos de tierras.
A Salinas Viejo lo ha engullido literalmente la propia naturaleza con sus barzas y vegetación... y ésto mismo es lo que ha ocurrido, está ocurriendo y no va a dejar de ocurrir en los aproximadamente 400 despoblados que puede haber en Aragón.
Si en Salinas Viejo se va a perder una joya de iglesia gótica...es dramático pensar en la cantidad de patrimonio y arquitectura popular y cultural que día a día se nos escapa...inexorablemente.
La naturaleza sigue su curso...y los hombres perdemos lo que tanto esfuerzo y sacrificio costó levantar.
Qué siga la vida y el mundo perfecto.
Fotografía actual propia y la de 1952, gentileza de Ma. Jesús Callau.


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