"Libros está situado en un barranco debajo de un elevadísimo peñasco, resguardado de todos los vientos.
Goza de buen clima.
Se compone de 176 casas, algunas de ellas metidas dentro de cuevas.
Tiene una Escuela de primeras letras; casa para la municipalidad; Iglesia parroquial de San Juan Bautista y un cementerio que en nada perjudica a la salud pública.
Confina el término al Norte con Villel; al Este, con Riodeva y Cascante; al Sur con Torrealta y al Oeste con Tramacastiel, extendiéndose en dirección de cada uno de los puntos, 5/4 de legua.
En él se encuentran varias minas de azufre, que en la actualidad se benefician por diferentes asociaciones, siendo las más aventajadas las que explota la Sociedad de Zapateu y consortes, que además de una magnífica fábrica con toda clase de almacenes, habitaciones y oratorio, cuenta con diversos hornos de fundición, cuya intervención es debida al profesor de farmacia D. Pedro Lagasco; los productos químicos, principalmente la flor de azufre, son de la más superior calidad.
El terreno es desigual, cubierto de monte bajo.
Lo baña el río Blanco o Guadalaviar, con cuyas aguas se riegan varias huertas y diferentes trozos de terreno.
Tiene 486 yugadas de primera clase, 774 de segunda y 1.060 de tercera.
Los caminos comunican con los pueblos limítrofes en mediano estado.
La correspondencia se recibe de la capital .
Produce trigo, cebada, avena, maíz, cáñamo, nueces, frutas, patatas, vino y legumbres.
Cría algún ganado lanar y poco vacuno.
Hay caza de conejos, liebres y perdices.
De industria cuenta con la elaboración de esparto.
Tiene una población de 257 vecinos y 630 almas."
Como dato curioso todas las calles del pueblo de Libros mantiene su nombre antiguo junto con el rebautizado de figuras y profesionales de la literatura.
Así se pueden ver los nombres de Javier Sierra, Arturo Pérez Reverte, Rosa Montero, Javier Marías, Francisco Ibáñez, Luz Gabás, entre otros.