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domingo, 2 de noviembre de 2025

El fascinante mundo de la "Piedra Seca" de La Iglesuela del Cid, Maestrazgo, Teruel.

 


 

 

Piedra sobre piedra... 
La milenaria técnica constructiva de la "piedra seca" está declarada por la Unesco, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y tiene, sin lugar a dudas, en La Iglesuela del Cid uno de sus máximos exponentes a nivel mundial.
Algunos lugares se le quieren parecer, pero es aquí, en La Iglesuela donde se encuentra el paraíso de la Piedra Seca.
Piedras sagradas de la redolada, colocadas ancestral y sabiamente una sobre otra, sin labrar más que lo necesario, sin argamasa o "pegamento" y buscando la máxima estabilidad en las mágicas, robustas y duraderas estructuras y construcciones.
Arquitectura e ingenieria popular y magistral en muros, paredones, paredes de contención, bancales, bellísimos remates de lajas en muretes, dinteles, falsas cúpulas, falsos arcos, arcos estructurales, abrigos, casillas de pastores, casetas de huertos...
Un mundo mágico que se ve complementado por algunos hermosos puentes, como el llamado "Puente del Cid" y otros elementos como la Nevera, posiblemente del s.XVI, actualmente semienterrada y oculta... y que merece una rehabilitación y valorización.
Todo un universo de arquitectura de piedra en seco de kilómetros y kilómetros en La Iglesuela del Cid y su redolada, mostrando, bien a las claras, como la estética de la sencillez puede ser lo más precioso del paisaje de la vida.
La Magia de la Piedra Seca... en La Iglesuela del Cid... Teruel Existe, Resiste y Enamora !!
 
 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 

 
 
 
 

viernes, 31 de octubre de 2025

Monumental rafe de la Casa-Palacio Aliaga (s.XVI) de La Iglesuela del Cid (Teruel)

 


 

 

"Casa Aliaga", también llamada "Casa Grande" es un magnífico Palacio de tipo aragonés, ubicado en el mismo centro de La Iglesuela del Cid y que constituye uno de los ejemplos más valiosos de la arquitectura renacentista del Maestrazgo.
Edificio de grandes dimensiones, símbolo de la riqueza del linaje de la familia Aliaga, que también contaba con otro palacio similiar en Mirambel.
La Casa consta de un bajo, dos plantas y la típica galería aragonesa de arcos de medio punto... rematada por un espectacular alero de doble vuelo, de madera profusa y delicadamente decorada y con dos filas de tejas tradicionales "árabes".
Se observan innumerables decoraciones de motivos geométricos y vegetales (espigas, rombos...) y como sosteniendo todo el rafe una curiosa figura humana tallada en piedra, con los codos apoyados en las rodillas y tapándose los oídos.
Casa Aliaga, que fue la primera edificación con contar con electricidad y baños de la localidad, pertenece actualmente al Ayuntamiento de La Iglesuela del Cid y su interior permanece prácticamente igual que lo dejó su última propietaria, con camas de estilo rococó y neoclásico, grandes salones decorados con lienzos y cerámica, muebles de nogal y roble, amplia chaminera...
En la planta baja se encuentra la Oficina de Turismo y se organizan visitas guiadas al interior del Palacio, constituyendo todo un viaje en el tiempo.
La Iglesuela del Cid... Maestrazgo Monumental... Teruel Existe, Resiste y Enamora !!
 
 
 
 

jueves, 30 de octubre de 2025

Viaje mágico y hechizante... a los elementos protectores y de religiosidad popular de La Iglesuela del Cid (Teruel)

 


 

 

La Iglesuela del Cid es uno de los pueblos más monumentales y mejor conservados de Aragón.
De hecho, su maravilloso casco urbano está declarado Conjunto Histórico Artístico.
Aragón Extraordinario, de los de verdad, que en un recorrido pausado y detenido, permite además de disfrutar de la monumentalidad de su arquitectura civil y religiosa, el ir descubriendo, aquí y allá, pequeños -o grandes, según se vea- detalles que muchas veces pasan desapercibidos.
Entrañables elementos de protección y de religiosidad popular que a lo largo de los siglos han ido grabando y estampando las gentes de La Iglesuela del Cid sobre piedras y signos vitales.
Mágicos objetos salidos de las manos de los herreros, canteros, carpinteros, ceramistas y artesanos del lugar.
Hornacinas, cerámicas, trucadores, cerradores, pairones, placas, inscripciones y grabados... todo un universo de fe, creencias, supersticiones, necesidades de buscar hilos de protección y seguridad en un mundo, no se olvide, siempre difícil para la mayoría.
La Iglesuela del Cid... mucho por descubrir, mucho por redescubrir ... Maestrazgo Impresionante, Aragón Extraordinario.
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 

lunes, 27 de octubre de 2025

Peirón de Santiago Apóstol de La Iglesuela del Cid (Teruel)

 

 


Enclavado en el mismo lugar en que El Cid venció los musulmanes con la ayuda del santo al grito de "¡Santiago y cierra, España!" en el s.XI...
Cuenta la leyenda que Rodrigo Díaz de Vivar, "El Cid" montó una expedición por estas benditas tierras del Maestrazgo para debilitar a la retaguardia mora en su avance hacia Valencia.
Estando aquí, en este mismo punto de la hoy bellísima La Iglesuela del Cid, muy cerca de la entrada de la actual Ermita de la Virgen del Cid y en el entonces poblado, ya desaparecido, de Torrenublos, se vio en la tesitura de tener que entablar dura batalla con un inesperado y fuerte contingente musulmán.
Aunque el ejército de Díaz de Vivar estaba curtido en mil y una batalla, se encontraron con un contricante mucho más numeroso y, sobre todo, descansado.
Fatalmente acorralados, se vieron ya inexorablemente derrotados por las huestes moras, cuando al habitual pero ahora desesperado grito de guerra de El Cid y los suyos de "¡Santiago y cierra, España!" (donde "cerrar" viene a querer decir, atacar al enemigo) apareció milagrosamente, en medio de un impresionante fogonazo, en la montaña de la vecina Peña del Morrón, una figura resplandeciente a lomos de un caballo blanco con un estandarte que marcaba una cruz roja.
Esa impresionante figura de caballero no era sino el mismísimo Apóstol invocado, que portaba la gran Cruz de San Jorge y acudía presto al auxilio de las tropas cristianas.
Desde la Peña del Morrón, Santiago espoleó a su montura y de un bravo e impresionante salto fue a parar justo a la explanada donde se estaba librando la cruel y desigual pelea.
Del mismo peso la pata izquierda del caballo quedó marcada en la roca, quedando como recuerdo para la eternidad y viéndose sorprendidos los moros, el combate dio un gran vuelco y finalmente, fueron vencidos.
Tras la batalla ganada, El Cid mandó erigir en este mismo lugar un peirón o pilar de piedra sagrada para conmemorar la victoria gracias a la decisiva y milagrosa intervención de Santiago Apóstol.
Y este es el Pairón de Santiago Apóstol que en La Iglesuela del Cid nombran también como de San Jaime (forma aragonesa de Santiago).
Y en el silencio atronador que dan unas amenazadoras nubes todavía es posible oir los gritos desesperados de aquellos luchadores de El Cid invocando ayuda al santo ... en estas mágicas tierras del Maestrazgo...Teruel Existe, Resiste y Enamora !!


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Lavadero de San Juan de La Iglesuela del Cid (Teruel)

 


 

 

Uno de los rincones con encanto -e imprescindible- de La Iglesuela del Cid, es el conjunto formado por la Fuente-Abrevadero-Lavadero de San Juan.
Se encuentra cerca y al otro lado de la rambla que cruza el pueblo y donde aún subsisten entrañables pequeños huertos familiares y es, incluso, posible ver como algunos caballos acuden a abrevar.
Una buena parte de los lavadero tradicionales de nuestros pueblos fueron construidos a finales del s.XIX y parte del XX, hasta que llegó la sagrada agua de la vida a los grifos de las casas.
Pero hasta entonces, los lavaderos supusieron un gran avance para las gentes del lugar ya que eran un gran alivio para las espaldas de aquellas mujeres que durante siglos acudían a lavar agachadas a las acequias, balsetas, regajos, arroyuelos, riachuelos...
A los lavadero acudían las mujeres cargadas de ropa en sus cestos de mimbre y bien armadas con el jabón de taco, raspador... y sobre todo, responsabilidad y gran humanidad para con los suyos.
Era una dura y esforzada tarea que, en parte, se veía "recompensada" por ser los lavaderos un lugar de reunión para enterarse de los aconteceres y acontecimientos del pueblo y redolada, charradas, cantos, cantas y vida.
El lavadero era el "centro social o las redes sociales" de la época.
El marido, los hijos, las faenas, las fiestas, los bailes, los mozos... eran la rueda por la que giraban muchas de las conversaciones femeninas.
Hoy en día, aunque quedan algunas mujeres que siguen utilizando según para que prendas los lavaderos, la mayoría han quedado en desuso y los pueblos que han logrado su conservación atesoran un patrimonio etnológico de gran valor y sobre todo, de enseñanza y recuerdo para esas futuras generaciones para las que ahora buena parte de su recorrido vital pasa por mil y un botones, teclas o pantallas táctiles.
Gran patrimonio tradicional y popular en el hechizo de La Iglesuela del Cid... Aragón.
 
 
 
 

sábado, 25 de octubre de 2025

Mirando la vida en La Iglesuela del Cid (Teruel)

 


 

 

Los orígenes de La Iglesuela del Cid son remotísimos ya que existía mucho antes de la llegada de los cartagineses cuando era conocida como "Athea".
Los primeros indicios de poblamiento datan en la Edad de los Metales cuando se ocupan las cuevas de Matutano, Bonifacia, Puntal del Moro...
Los restos hallados en diversos yacimientos van desde el Neolítico hasta la Edad de Bronce y Edad de Hierro.
No obstante, el yacimiento más importante es el que corresponde al cerro donde actualmente se ubica el Santuario de Nuestra Señora del Cid, edificado a partir de un Mausoleo Romano y de un poblado de origen íbero.
Aún se conservan restos de muralla, viviendas, estelas funerarias y otros objetos arqueológicos.
En la misma ermita son visibles restos de lápidas funerarias romanas empotradas en sus mismos muros.
Cuenta la historia, cuenta la leyenda que el mismísimo El Cid Campeador pasó por La Iglesuela en su camino hacia el Levante y que fue él y no otro, quien la mando fortificar y levantar el correspondiente castillo.
A estos hechos se deben el apellido del "Cid" de La Iglesuela y también la existencia de multitud de topónimos en la redolada... "Muela del Cid", "Peña del Cid" y el propio "Santuario de Nuestra Señora del Cid".
Durante el siglo XII, La Iglesuela del Cid se encomienda a los templarios y con la disolución de la Orden del Temple en el XIV pasó a ser sanjuanista, de la Orden de San Juan del Hospital.
La Iglesuela del Cid vivió, posiblemente, sus años de mayor esplendor durante los siglos XVI-XVII, siendo el XIX un compendio de calamidades.
Se pasó de las destructoras y sangrantes guerras carlistas (1833-1840) a padecer una terrible epidemia de cólera en 1885.
En el s.XX la incivil guerra española nacida de un fracasado golpe de Estado provocó en la villa, sufrimiento y una importante pérdida patrimonial.
A pesar de todo ello, La Iglesuela del Cid conserva uno de los mejores cascos urbanos de todo el Maestrazgo, lo que le valió para que fuera declarada Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.
Con todo ello y sin ningún género de dudas, lo mejor de La Iglesuela del Cid... son sus gentes.
La Iglesuela del Cid ... magia sublime y eterna en el Maestrazgo... Aragón.
 
 
 
 

viernes, 24 de octubre de 2025

Monumental La Iglesuela del Cid, encanto del Maestrazgo, Aragón.

 


 

Tocando el cielo la esbelta Torre de la Iglesia y la Torre de los Nublos, llamada también del Exconjurador, que es tradición conocida que pudo ser levantada por los templarios o los sanjuanistas, allá por los lejanos siglos XIII-XIV. 

 

"La Iglesuela del Cid esta situada en el límite oriental de Teruel, lindando con Castellón, al pie de una elevada montaña en medio de 2 arroyuelos que la dejan aislada.
Se halla resguardada de los vientos del Norte y del Noroeste, gozando de un clima sano pero muy frío.
Consta de 245 casas , generalmente de 3 pisos y 40 palmos de altura.
Entre ellas las hay de muy buena arquitectura, casi todas muy sólidas y con buena distribución interior.
El Ayuntamiento tiene su edificio particular, bastante antiguo, capaz y de obra muy sólida: en él se conserva el archivo de la villa; en el piso bajo se encuentra la cárcel, muy segura pero sin ventilación.
Hay un Hospital destinado a la cura de los pobres, bastante capaz para el objeto, pero con escasas rentas.
Cuenta con Escuela elmental primaria, concurrida por 70 niños.
Tiene 4 fuentes de abundantes y cristalinas aguas.
La iglesia parroquial de la Purificción de Nuestra Señora está servida por un cura que además es presidente del capítulo de beneficiarios que existe.
En el año 1748 se reedificó la antigua iglesia, añadiéndole 2 naves colaterales a la única que tenía.
Además del mayor contiene 12 altares con varios santos y pinturas.
Fuera del pueblo y en la parte Este se halla el cementerio bastante capaz y bien ventilado , construido en 1841.
El término confina al Norte con Cantavieja; al Este con Villafranca del Cid y Portell; al Sur con Mosqueruela y al Oeste con Fortanete.
En el término se encuentran dos ermitas dedicadas a Nuestra Señora del Cid y Nuestra Señora del Loreto y 13 masadas o casas de campo con labor.
El terreno en su mayor parte es llano, aunque también participa de monte.
Por lo común, es árido, pedregoso, de poca capa pero de buena especie.
La montaña más elevada es la llamada del Ballo, y tanto en esta como en otras eminencias se observan pinos y mata baja, la suficiente para el consumo del pueblo.
Bañan parte del territorio los arroyos denominados San Juan y la Canaleta, entre los cuales se asienta la villa y ambos desaguan a la salida de aquella en la rambla de Sellumbres.
Sobre esta rambla hay un puente de piedra de un ojo y sobre cada uno de los dos arroyos, 2 de la misma materia.
Esas aguas dan movimiento a un batán y 7 molinos harineros.
Los caminos son de herradura y comunican con los pueblos limítrofes.
La correspondencia se recibe 2 veces en la semana llevada a Mirambel desde Castellote, desde donde un encargado la traslada a La Iglesuela del Cid.
Produce trigo morcacho, cebada, legumbres, patatas y algunas frutas.
El vino, arroz , aceite y otros artículos de primera necesidad se importan de las provincias de Zaragoza y Valencia.
Hay muy poco ganado lanar y vacuno, pues con la guerra civil casi todo desapareció.
En cambio, abunda la caza de conejos, perdices, palomas torcaces y muchos animales dañinos, especialmente víboras.
Tienen varios tejedores de lienzos y telas de lanas y el tráfico de cortar madera en las sierras. Se saca en carretas y las transportan a diferentes puntos del mediterráneo.
La Iglesuela del Cid tiene una población de 174 vecinos y 698 almas".
 
De este modo conoció el amigo Pascual Madoz La Iglesuela del Cid a mitades del s.XIX, así lo plasmó en su famoso Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de 1845-1850 y nosotros, por aquí, hoy lo hemos contado con placer para amigos y seguidores. 
 
 
 
 

martes, 21 de octubre de 2025

Con muy buena compañía... en La Iglesuela del Cid (Teruel)

 


 

 

La Iglesuela del Cid, declarada Conjunto Histórico-Artístico, conserva un
rico patrimonio medieval y renacentista, destacando el Conjunto de la Plaza de la Iglesia con la Torre de los Nublos (antiguo castillo templario), la Iglesia de la Purificación (barroca sobre un templo gótico) y el Palacio Matutano-Daudén. Otra peculiaridad en su paisaje es la arquitectura en piedra seca.

La Iglesuela del Cid... Comarca del Maestrazgo... Teruel Existe, Resiste y Enamora !! 

 

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miércoles, 26 de octubre de 2022

Las murallas defensivas de La Iglesuela del Cid.


 

Con el tiempo detenido ... en las antiguas Murallas defensivas de la Villa de La Iglesuela, tierra del Cid, templarios y gentes de leyenda, Teruel Existe, Resiste y Enamora !!
 
Aunque fueron los íberos y romanos los primeros pobladores, el origen de La Iglesuela del Cid se remonta a su consideración como Villa durante el ya lejano medievo.
 
La leyenda cuenta que fue el Cid quien la mandó fortificar y tras la reconquista de estas tierras a los musulmanes la custodia de la villa fue encomendada a la Orden del Temple en el siglo XIII.
Fue el rey aragonés Jaime I, llamado "El Conquistador", "Chaime lo Conqueridor", quien dictó en la Carta de Puebla otorgada en 1241, los derechos y obligaciones de los pobladores respecto a los templarios.
En una de esas obligaciones se estipulaba que los vecinos debían de asistir a las "cabalgadas" una vez al año si estaban dirigidas por el Maestre de la Orden y dos veces si se ponía al frente el propio comendador.
Las "cabalgadas" eran incursiones militares que se llevaban a cabo en tierra de moros, en este caso al Reino de Valencia. 
 
De aquellos años, de aquellos trances, nos han llegado hasta nuestros días restos de lo que debió de ser el poderoso Castillo y murallas defensivas de La Iglesuela del Cid.
Como la Torre de los Nublos, el Portal de San Pablo... o esta parte urbana que a día de hoy apenas ha sufrido grandes modificaciones y donde la piedra, la sagrada piedra de La Iglesuela del Cid todavía conserva prácticamente íntegro su protagonismo. 
 
El patrimonio arquitectónico de La Iglesuela del Cid es monumental y junto a los ya mencionados Torre de los Nublos y Portal de San Pablo, hay que añadir, por nombrar algunos, la propia Iglesia de la Purificación, la Casa del Blinque junto al Ayuntamiento, Casa Matutano-Daudén, Casa de las Notarías, Casa Aliaga o Casa Grande, Casa Guijarro, Casa de los Agramunt, el Santuario de la Virgen del Cid...
 
Pero posiblemente sea este enclave, con menos nombre y también mucho más humilde, el que todavía reúna las entrañables esencias de aquellas edificaciones que levantaron los repobladores venidos de lejanos lugares en aquellos difíciles tiempos del medievo. 
 
La Iglesuela del Cid... encanto del medievo en el Maestrazgo... Aragón.
 

Peirón de San Leonardo de Villalengua (Zaragoza)

    Hoy, 6 de noviembre, es San Leonardo y traemos por aquí este peirón de la localidad zaragozana de Villalengua.  Es un pairón cuadrado de...

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