Portón con gatera en la que fue una gran portada de sillares de una gran casona que, con el tiempo, tuvo que aprender a convivir con un nuevo balcón y más tarde con el olvido y el abandono.
Calanda, Sistema Ibérico, Comarca del Bajo Aragón.
Portón con gatera en la que fue una gran portada de sillares de una gran casona que, con el tiempo, tuvo que aprender a convivir con un nuevo balcón y más tarde con el olvido y el abandono.
Calanda, Sistema Ibérico, Comarca del Bajo Aragón.
Poco a poco -e inexorablemente- se desmorona el también llamado Molino Bajo de Gargallo.
Es un antiguo harinero situado al lado del río Escuriza, aguas abajo de Gargallo.
Es un edificio de tres alturas que conserva la portada de acceso en arco de medio punto pero que ha perdido prácticamente toda su techumbre arruinando el interior.
En la clave de la portada figura la fecha de 1831 pero los magníficos sillares de su balsa dan a entender que este molino, originariamente, es mucho más antiguo.
En la fachada del edificio aún se conservan los viejos amarres de madera de los abríos. Y entre la maleza la embocadura del cárcavo.
"Agua pasada no mueve molino"
Gargallo, Comarca de Andorra - Sierra de Arcos.
En lo alto del Cerro de Santa Bárbara, desde el cual se domina la población y toda la redolada, todavía subsisten los vestigios de un poblado fechado en la Edad de Hierro y posteriormente otro de época ibérica y los restos de la Ermita de Santa Bárbara del s.XVI.
Del poblado, sobre el terreno se aprecian un foso artificial de carácter defensivo, restos de murallas y posibles viviendas.
Desconozco si en este lugar ha habido algún tipo de excavación arqueológica.
De la ermita, apenas resisten los muros de mampostería de su perímetro, estando su interior diáfano y sin apariencia de que hubieran existido arcos para sustentar la techumbre.
Al exterior quedan restos de contrafuertes y de la portada apenas se ve una de la dovelas del arco.
Se observan algunas aspilleras que debieron de ser abiertas durante las cansinas guerras carlistas del s.XIX. Las mismas guerras que, posiblemente, le costaron (como a tantas otras) a la ermita su destrucción.
Merece la pena la subida hasta aquí, aunque solo sea para disfrutar de las magníficas panorámicas sobre el pueblo y las vistas de estas montañas de la Sierra de Sant Just.
Castel de Cabra, Comarca de las Cuencas Mineras.
Ya lo dijo el escultor Auguste Rodin "Nada es tan bello como las ruinas de una cosa bella".
Y, en efecto, las viejas y mágicas piedras de este -hoy arruinado y abandonado- molino harinero de Gargallo, siguen conservando una subyugante belleza.
Prácticamente derruido, mantiene en la fachada principal los fascinantes dinteles monolíticos de la puerta de acceso y de uno de los ventanos con que contaba y el cárcavo de medio punto casi enterrado al igual que la piedra de moler.
En altura también se conserva la balsa donde se almacenaba el agua, con el cubo de sillares.
El Molino se encuentra en el frondoso entorno del bello paraje natural de Las Calderas, caracterizado por las pozas y pequeñas cascadas esculpidas por el río Escuriza en la roca caliza.
Aquí reseña y fotos de este cautivador rincón de Gargallo, Las Calderas.
Gargallo, Comarca de Andorra y Sierra de Arcos.
Aún son visibles los restos de esta arruinada ermita que localizamos en las inmediaciones del viejo camino que desde Gargallo lleva a Crivillén.
Destaca el arco de medio punto con impostas labradas en lo que fue el acceso al templo. También se observa el arranque de uno de los arcos que sostenían su tejado a doble vertiente. Del resto, poco más.
Según documentación conservada, allá por el año 1785 aún se mantenía con un aspecto "firme y decente".
En esta ermita se solía decir misa el día de las santas.
Justa y Rufina fueron dos hermanas alfareras sevillanas que fueron encarceladas, torturadas y asesinadas por profesar la religión cristiana por Diogeniano, prefecto de Sevilla, en el s.III.
Este templo de Gargallo es uno de los pocos de Aragón dedicados a estas mártires.
Patrimonio olvidado.
Gargallo, Comarca de Andorra y Sierra de Arcos.
Dos casas con sus dos familias respectivas llegaron habitadas en Santolaria hasta los años 70: Casa Guillén y Casa Caballé.
Después de su marcha llegaría el abandono y la ruina.
Aún se conserva el viejo transformador que proporcionaba luz al lugar y también la preciosa Ermita románica de Santa Eulalia.
Santa Eulalia de Betesa está documentado ya en el lejano año de 987 cuando aparece mencionado en el acta de consagración de la iglesia de San Pedro de Molins, donde uno de los firmantes fue Gamiza de Santa Eulalia.
Santa Eulalia de Betesa se encuentra sobre un estratégico espolón rocoso entre montañas sin fin de la Sierra de Sis, entre Betesa y Obís.
Santa Eulalia de Betesa, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
Las viejas y mágicas piedras de la Iglesia de San Juan se encuentran en la ladera sur del Castillo de Monzón, fuera del recinto fortificado.
La investigación arqueológica ha revelado la existencia de dos templos superpuestos.
El inferior es una construcción románica que podría corresponder a la iglesia mandada construir por el rey de Aragón Sancho Ramírez, tras conquistar el castillo un día de San Juan (24-6-1089).
El monarca otorgó a este templo la distinción de capilla real.
En el año 1140 pasó a manos de la Orden del Temple como cabecera de las 29 iglesias que englobaba la Encomienda de Monzón.
A este primer edificio de finales del s.XI se superpone otro entre finales del s.XIII y principios del s.XIV que aprovecha elementos e incorpora otros ya de datación gótica.
En aquel tiempo la Orden del Temple fue disuelta y sustituida en el Castillo de Monzón por la Orden de San Juan (1308).
Con el tiempo los sanjuanistas fueron abandonando el Castillo y su declive afectó también al templo, hasta que en 1421 el Papa Benedicto XIII autorizó su traslado a la parte baja de Monzón.
Probablemente parte del templo fue desmontado y reutilizado en la construcción de la nueva iglesia, destruida después por un incendio.
En los alrededores de los restos de la Iglesia de San Juan aparecido numerosas tumbas de distintos tipos y épocas que abarcan los s.XI y XVII. Algunos cuerpos fueron enterrados con conchas de peregrino.
El Camino de Santiago procedente del Monasterio de Montserrat debió de pasar muy cerca de la Iglesia de San Juan.
En los niveles más inferiores de estos terrenos donde se encuentran los restos de la Iglesia de San Juan han aparecido producciones cerámicas musulmanas de los s.X-XI.
Entre los siglos XVI y XIX se levantaron en este mismo espacio algunas construcciones de carácter defensivo.
Monzón, Capital de la Comarca del Cinca Medio.
Ancestral construcción de piedra con era, situada en lo más alto de Merli, que aun conserva ese indescriptible aura de lo mágico.
Merli, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
Casa de tipología modesta (con varios siglos a sus espaldas) de tres alturas en ruina progresiva.
Arquitectura tradicional y popular que se desvanece...
Merli, Comarca de Ribagorza, Pirineo Aragonés.
En el paraje de "Las Algerceras" encontramos los restos de lo que fueron las canteras, los hornos e instalaciones de la Yesera de Mesones de Isuela.
El nombre de Las Algerceras hace mención al lugar donde, desde antiguo, se hacía yeso, el aljez.
En esta Yesera de Mesones de Isuela se ven claramente, dos zonas diferenciadas.
La antigua, con su cantera, hornos y la zona de molienda, el lugar donde la caballería arrastraba y daba vueltas con un molón (que aún sigue en su sitio) para moler el yeso. Cuentan que de esta cantera es donde salió mucho material para la construcción del Castillo de Mesones.
En esta zona había hasta corrales, gallinero y tocinera.
Y la moderna, que contaba, aparte de con sus hornos, con un transformador, un molino eléctrico y un almacén. También se ven algunos postes de cemento que hasta aquí traían los cables de la electricidad.
La Yesería estuvo en funcionamiento hasta los años 60-70.
Luego llegaría el abandono, el expolio y la ruina.
Hoy en día, ya estamos en la fase de la desaparición.
Mesones de Isuela, Comarca del Aranda.
Hoy es 26 de marzo, Día de San Braulio y nos acordamos de la Ermita de San Braulio de la Cultía de Híjar.
Braulio de Zaragoza (c.585-651) fue un escritor y obispo visigodo de Zaragoza. Considerado uno de los grandes intelectuales de su época fue uno de los personajes más influyentes de Hispania en el s.VII durante los agitados años de reyes visigodos.
Durante los años de Braulio, Zaragoza destacó como ciudad aventajada y como un potente y activo foco cultural.
Por su amor al saber actualmente es el patrón de la Universidad de Zaragoza.
Las aún mágicas ruinas de la Ermita de San Braulio se encuentran en la Finca - antiguo Poblado de La Cultía.
La Cultía es un fascinante, escondido y desconocido lugar, prácticamente en medio de la nada, en un punto casi equidistante de Lécera, Vinaceite, La Puebla de Híjar, Urrea de Gaén, Albalate del Arzobispo y el propio Híjar, a cuyo término municipal pertenece.
El poblado se localiza en el centro de inmensas extensiones de terreno árido y estepario pero junto a una sorprendente y preciosa balsa procedente de manantiales.
Antaño contaba con viviendas para el amo y los medieros con sus cuadras para los abríos, corrales e incluso un Oratorio, que se conserva, llamado del Pilar.
En la parte más alta del conjunto se localizan la ruinas de la Ermita de San Braulio de la Cultía.
Es una edificación rectangular de mampostería, levantada con las características piedras de yeso del lugar y ladrillo.
Anexa a la Ermita se encontraba la Casa del Santero o Ermitaño. De ésta última apenas se mantiene nada en pie. El templo hace tiempo que perdió toda la fachada donde se encontraba la entrada pero aún resisten en el interior los arcos fajones y en el exterior los contrafuertes que los sostienen.
Esta ermita es una de las pocas (sino la única antigua) que San Braulio tiene dedicada en todo Aragón.
La Cultía de Híjar... Comarca del Bajo Martín.
Tempus fugit ... El triste abandono hace mella en todo un maltratado inmueble señorial de principios del s.XX, situado en uno de los puntos más visibles de Ejea de los Caballeros.
Un palacete de tres plantas con un singular torreón lucernario que la incipiente burguesía industrial levantó enfrente mismo de la Iglesia del Salvador, en la confluencia del Paseo del Muro con las calles Concordia y Joaquín Costa.
La casa fue promovida con la familia Villacampa, grandes tenedores de ovino y productores de vino y licores de la época. Cuando Pepita Villacampa contrajo matrimonio con José Pujol, hijo de Rosendo, fundador de la Electroharinera "La Primitiva" de Ejea, el inmueble pasó a llamarse Casa Pujol. Gracias a esta última industria llegó el primer suministro eléctrico a la localidad.
Durante años el edificio combinó su carácter residencial con algunas oficinas y establecimientos comerciales como la venta de electrodomésticos o suministros como el butano.
Desde el punto de vista arquitectónico el edificio presenta un carácter historicista con rasgos eclécticos y en el mismo lugar donde se ubica, la tradición oral coloca un antiguo palacio barroco.
A pesar de los valores históricos y patrimoniales de Casa Pujol y de encontrarse en el entorno del protegido Casco Antiguo de Ejea, ya intentó -afortunadamente sin éxito- una inmobiliaria hace unos años su derribo.
La casa sobrevivió y sigue siendo un testigo vivo de la historia de Ejea, pero no se ha salvaguardado y presenta un estado de degradación progresiva.
En la teoría, siempre en teoría, la titularidad privada no exime a la administración y los poderes públicos de la obligación de proteger debidamente el patrimonio aragonés, el patrimonio de todos.
Pero ya se sabe, del abandono viene la ruina y de la ruina, la desaparición.
Entrada con banquero a una antigua casona tradicional de Trillo, en La Fueva (A Fueva).
Quien tuvo, retuvo.
Trillo... Comarca de Sobrarbe... Huesca.
Los jirones del ayer en lo que fue un magnífico y monumental pajar.
Arquitectura tradicional y popular que se desvanece.
Salinas de Trillo... La Fueva (A Fueba) - Sobrarbe... Alto Aragón.
Hoy, 6 de noviembre, es San Leonardo y traemos por aquí este peirón de la localidad zaragozana de Villalengua. Es un pairón cuadrado de...