La cripta de la Iglesia de San Pablo (considerada como la tercera "catedral" de Zaragoza) construida en 1676 es un recogido y sobrio espacio funerario oculto bajo el coro del templo.
Esta cripta estaba destinada exclusivamente a los enterramientos de los sacerdotes y presbíteros que formaban parte del Capítulo Eclesiástico de la parroquia. Los cuerpos permanecían en nichos durante cincuenta años antes de trasladarse al antiguo fosal. Los últimos entierros se realizaron en febrero de 1832.
En sus paredes se encuentran casi medio centenar de lápidas y un cenotafio de eclesiásticos relacionados con la parroquia.
La gran mayoría de las placas son tablas de madera de pino y sus textos fueron escritos con tinta negra. Están fechadas desde 1789 a 1832.
La pena es que están muy oscurecidas y muchas de ellas resultan ilegibles a simple vista.
Hay una única lápida de piedra negra coronada por una calavera que corresponde a Manuel Abadal, catedrático de teología de la Universidad de Zaragoza, fallecido en 1804. En el texto, con letras doradas y en latín, se habla de su currículum moral y académico.
La única lápida de cerámica es un cenotafio de mosén Pedro Dosset, un sacerdote estrechamente relacionado con el Barrio del Gancho o de San Pablo.
La cripta suele estar cerrada y solamente se abre en ocasiones como estos días de Todos los Santos.






























