En algunos puestos con ello se rellenaban los colchones.
Otros tiempos.
Blog de Lorién La Hoz - Legazpe
Montoro de Mezquita se encuentra a cobijo de los riscos y sobre el río Guadalope, a unos 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
Atesora rincones tan espectaculares y singulares del Maestrazgo como son los Órganos de Montoro, capricho geológico de la naturaleza y los Estrechos de Valloré, joya oculta de impresionantes paredes verticales.
A mitades del s.XIX Montoro contaba con una población de 316 habitantes y Pascual Madoz en su famoso Diccionario Geográfico e Histórico menciona que "los vecinos son sumamente pobres en razón a que la propiedad de casi todo su término pertenece al conde de Montoro, quien les hace pagar ciertos derechos que consumen la mayor parte de los productos de la tierra que obtiene el colono". Aún se conserva la casa señorial del Conde de Montoro.
Su iglesia parroquial está dedicada a Ntra. Sra. de la Asunción. Conserva el Molino de las Herrerías, la Ermita de San Pedro de las Roquetas y valiosas muestras de arquitectura tradicional y popular.
A principios del s.XX Montoro tenía unos 400 habitantes.
En 1970 desapareció como municipio Montoro de Mezquita y fue incorporado al de Villarluengo.
Actualmente todo el año viven unas 10-15 personas aunque cuenta con varias casas rurales.
Montoro de Mezquita es un tranquilo e idílico pueblo de montaña que regala a sus visitantes fascinantes estampas naturales de inigualable belleza.
Montoro de Mezquita forma parte de "The Silent Route", La Ruta del Silencio en el Maestrazgo.
Dos casas con sus dos familias respectivas llegaron habitadas en Santolaria hasta los años 70: Casa Guillén y Casa Caballé.
Después de su marcha llegaría el abandono y la ruina.
Aún se conserva el viejo transformador que proporcionaba luz al lugar y también la preciosa Ermita románica de Santa Eulalia.
Santa Eulalia de Betesa está documentado ya en el lejano año de 987 cuando aparece mencionado en el acta de consagración de la iglesia de San Pedro de Molins, donde uno de los firmantes fue Gamiza de Santa Eulalia.
Santa Eulalia de Betesa se encuentra sobre un estratégico espolón rocoso entre montañas sin fin de la Sierra de Sis, entre Betesa y Obís.
Santa Eulalia de Betesa, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
En un aislado lugar entre montes de la Sierra de Sis se localiza el templo románico de carácter popular de Rigatell.
Se puede llegar andando desde Betesa, primero por la pista que lleva al despoblado de Obís y luego por sendero aéreo que da la vuelta por un vertical escarpe de conglomerados.
De esta ermita del s.XII procede el bello frontal de altar dedicado a la Virgen de la Leche. La tradición oral cuenta que cuando el párroco del lugar fue a cobrar su venta tuvo la mala fortuna de romperse la pierna.
La Ermita de Rigatell acogía una romería popular el 12 de mayo, actualmente trasladada al mes de agosto.
Cerca del templo aún resisten las ruinas de la borda de Casa Francino.
Betesa, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
De los tiempos -tampoco tan lejanos- en que la escuela se compaginaba con muchas otras tareas imprescindibles en el día a día.
Santa Eulalia (Santa Olaria) de Betesa es uno más de los tantos y tantos despoblados que tenemos en la provincia de Huesca.
Se encuentra a una altitud de casi 1.300 metros sobre el nivel del mar, entre las montañas de la Sierra de Sis.
A mitades del s.XX contaba con una veintena de vecinos y llegó habitado hasta los años 70 con dos grandes casonas, hoy arruinadas.
Actualmente es la única construcción (junto a la Ermita románica) que se mantiene en pie del lugar.
En el nostálgico transformador aún se puede ver la fecha de 1945, lo que da idea de la importancia que tuvo que tener en su día para los pobladores de estas aisladas y duras tierras.
Santa Eulalia de Betesa, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
"Hago honor a las dos familias que componían y vivían en Santolaria, casas Guillem y Caballé. Ya no queda nadie de ellos en ningún lugar. Todos han fallecido en los diferentes lugares que emigraron, excepto una persona de casa Caballé. Formaron parte de una comarca llena de pasado y de gente del valle de Betesa-Obis. Este tipo de transformador era grande y facilitó la luz electrica tanto a los habitantes de Santolaria como los de Obis, un lujo para la época que no todos los pueblos contaban". (José Español Subira)
En un alto con los zagales para la foto.
De cuando todavía no había llegado el agua corriente a las casas.
Esta preciosa ermita del s.XII es la antigua iglesia del despoblado de Santa Olaria o Santa Eulalia de Betesa, que quedó vacío en los años 70 del siglo pasado.
Hoy en día, además del magnífico templo, encuadrado por la Sierra de Sis, apenas quedan, sobre el otero que domina el Valle de Betesa, las ruinas de dos casas.
La ermita llama la atención por las tonalidades y los perfectamente elaborados y encuadrados sillares de su construcción.
Santa Eulalia de Betesa perteneció al Monasterio de Alaón y está considerada una de las joyas románicas de esta parte norte del Valle del río Noguera Ribagorzana en la Comarca de Ribagorza.
A la Ermita se puede acceder andando en una media hora desde la localidad de Betesa.
Serones, cestos y canastas... imprescindibles en el mundo del antes de ayer.
Una de las primeras faenas de antaño en los pueblos era llevar a los abríos a abrevar. Y a la vuelta del campo, también.
Este corral dispone de hasta un pequeño abejar.
Betesa, Comarca de Ribagorza, Alto Aragón.
En algunos puestos con ello se rellenaban los colchones. Otros tiempos. Comentarios en Facebook