El vendedor de mantas triunfando allá por donde iba... gracias a su labia sin fin.
El vendedor de mantas triunfando allá por donde iba... gracias a su labia sin fin.
En la portada de entrada al patio de Casa Ruché se encuentran labradas en su clave dos grandes rosetas hexápetalas y otra, más pequeña...
No hay comentarios:
Publicar un comentario