Pequeñas carreteras de emoción, carreteras de las de toda la vida, para recorrer despacio y empaparse de un paisaje que siempre deja huella en el espíritu y en el alma.
Pequeñas carreteras de emoción, carreteras de las de toda la vida, para recorrer despacio y empaparse de un paisaje que siempre deja huella en el espíritu y en el alma.
La belleza de la arquitectura tradicional y popular. Monreal del Campo, Comarca del Jiloca. Comentarios en Facebook
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