Tempus Fugit.
En un bello paraje de Gotor, en lo alto del azud sobre el río Aranda, encontramos las ruinas de lo que en su día fue el Molino del Batán.
En el ancestral y laborioso proceso de la lana que comenzaba con el esquileo de las ovejas hasta transformarla en tejidos y vestimentas... el batán, gran ingenio hidráulico, jugaba un papel fundamental.
El batán era la maquinaria donde, para entenderlo rápida y coloquialmente, unas lanas deshilachadas salían casi como "mantas inmaculadas" gracias al golpeo continúo que sobre ellas ejercían unos mazos, movidos por la fuerza del agua.
Era el batán el que transformaba tejidos abiertos en unos más tupidos, consistentes y compactos merced a la corriente de agua que activaba una rueda hidráulica que hacía mover continuamente esos mágicos mazos.
Hay un estudio que, basándose en el famoso Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de Pascual Madoz realizado a mitades del s.XIX, calcula que en la provincia de Zaragoza en aquella época había unos 43 molinos pañeros (de batán) repartidos en unas 29 poblaciones, la mayoría de ellos en las Comarcas de Calatayud y del Aranda.
En Gotor llegó a haber hasta 3 molinos de batán.
Estas son las ruinas del único que nos ha llegado de ellos.
Se cuenta que fue en este Batán de Gotor donde se fabricaba el paño con el que se hacían los uniformes de las tropas del General Palafox en Los Sitios de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia.
En todo Aragón a día de hoy solamente subsiste restaurado un molino de batán (uno de los pocos de toda España) y trasladado del hoy despoblado Lacort a Fiscal, en el Pirineo Aragonés.
El Batán de Lacort, auténtica joya etnográfica aragonesa, nos ayuda a interpretar el proceso de trabajo de un Molino de Batán.
El Molino del Batán de Gotor va irremediablemente camino de la nada.
Gotor, Comarca del Aranda.




No hay comentarios:
Publicar un comentario