A Merli, como decimos los aragoneses, "hay que ir de propio".
Hay que ir de propio, si, pero al menos, hay que estar aquí una vez en la vida.
El lugar derrocha naturaleza en estado puro y autenticidad por todos los poros.
Una estrecha y sinuosa pista asfaltada trepa en 10 kilómetros desde La Puebla de Roda, por unos entornos espectaculares, hasta los 1250 metros de altitud en que se encuentra Merli.
El pueblo se acomoda al pie de la Sierra del Chordal, en la parte alta del Valle de Bacamorta (perteneciente a Foradada del Toscar) y el Barranco de Carrasquero, dividiendo las cuencas de los ríos Isábena y Ésera. Los horizontes de Merli están delimitados al norte por las laderas del Chordal, por el sur la Sierra de Esdolomada y las estribaciones del Morrón de Güell.
Merli está situado en un lugar eminente, dominando una extensión considerable de terreno, desde donde podía defenderse mejor en épocas duras y difíciles.
Antaño, en la parte más elevada se hallaba un castillo y una iglesia de los que apenas quedan vestigios, y cuyo lugar también fue utilizado como cementerio hasta la década de los años 30. La senda de subida al cementerio está casi desaparecida y el desnivel que existe es considerable, por lo que el acto de subir allí a las personas fallecidas tuvo que ser encomiable.
Merli siempre muestra el aspecto de haber sido un lugar sagrado entre montañas. Y de este hecho es bien representativo la presencia del famoso Menhir de Merli.
Es una gran roca alargada, más o menos rectangular y apuntada, con una longitud visible de unos 6 metros y que se encuentra materialmente hincada al borde de un gran campo. Se le estima una antigüedad de más de 5.000 años.
Aunque no se sabe a ciencia cierta qué motivó la colocación de menhires en muchos lugares del mundo, parece haber unanimidad en que eran construcciones funerarias.
Hasta 1966 Merli mantuvo administración conjunta con otros núcleos como Bacamorta, Esdolomada, Espluga, Nocellas, Bacamorta y el caserío de Treserra, siendo éstos disgregados entre los municipios principales de Foradada del Toscar e Isábena.
En Merli destaca la Iglesia de San Antonio que heredó la portada románica del viejo templo desaparecido, varias preciosas casas fuertes con torreones defensivos, dos cruceros y una meritoria arquitectura tradicional y popular que ha conseguido llegar prácticamente intacta hasta nuestros días.
Merli apenas cuenta con una población de una docena de personas que, mayoritariamente, siguen viviendo fundamentalmente de la ganadería.
Merli, un lugar inolvidable en la Comarca de Ribagorza, en el Alto Aragón.

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