El Gamón blanco o gamón común (Asphodelus aestivus, albus o microcarpus), conocido en algunas zonas de Aragón como Vara de San José o Abozo, crece en praderas y claros de montes y campos.
Es una planta resistente, alta, sin pelos y de color verde azulado. Brota de unas raíces gruesas. Las hojas son puntiagudas, en forma de V y con un nervio central que sobresale en el envés.
Es característica su floración, que aparece en forma de un largo tallo que termina en una especie de ramillete en el que las flores tienen pedúnculos cortos y blancos surcados con una vena central de color pardo, así como largos y llamativos estambres.
Antiguamente y en algunos lugares se recolectaba para alimentar a los cerdos, para fabricar goma de pegar, y los llamados curanderos la utilizaban como contraveneno o planta protectora.
Su cocimiento se ha empleado para combatir las enfermedades cutáneas. Su raíz tiene gran cantidad de almidón y fue utilizada en la antigüedad para fabricar pan. Eran las denominadas patatas de los antiguos.
Dicen que también sirve para alejar los mosquitos.
Tiene propiedades cicatrizantes y aún se utiliza como tónico, diurético, laxante y la savia de sus raíces para las enfermedades de la piel.
En la antigua Grecia era la planta funeraria por excelencia. Se llevaba a las tumbas, pues se creía que los muertos se nutrían de ella.
Tradicionalmente se ha utilizado como combustible, los gamones secos arden muy bien, incluso se sabe del uso de su tallo como mecha para alumbrar.

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