Los abríos, los indispensables animales de casa de antaño, eran los encargados, dando vueltas y vueltas, de sacar el agua del pozo para poder regar pequeñas porciones de regadío.
Tiempos duros.
Fotografía Eugene Smith.
Los abríos, los indispensables animales de casa de antaño, eran los encargados, dando vueltas y vueltas, de sacar el agua del pozo para poder regar pequeñas porciones de regadío.
Tiempos duros.
Fotografía Eugene Smith.
La belleza de la arquitectura tradicional y popular. Monreal del Campo, Comarca del Jiloca. Comentarios en Facebook
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