En uno de los rincones más escondidos de la Catedral-Basílica de Ntra. Sra. del Pilar se encuentra la Cripta, cerrada todo el año, excepto estos días de Todos los Santos que puede visitarse.
La Cripta del Pilar se localiza justo debajo de la Santa Capilla y en ella reposan los restos mortales de personajes ilustres zaragozanos como el General José Palafox, Ramón Pignatelli (impulsor del Canal Imperial de Aragón) o los benefactores Francisco Urzáiz y su esposa Leonor Sala, quienes sufragaron la construcción de las dos torres situadas en la ribera del Ebro.
La Cripta del Pilar fue inaugurada el 12 de octubre de 1764 y restaurada en 1994.
Estos días es una buena oportunidad para descubrir o redescubrir una parte poco conocida de nuestro patrimonio histórico y religioso.
La cripta es un espacio de recogimiento y oración, por lo que la visita debe de hacerse siempre en silencio y con el máximo respeto.








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