domingo, 25 de diciembre de 2022

La Casa del Fotógrafo Francisco De las Heras de Jaca, hoy, en el Día de Navidad.


 

Con la magia de la Casa del fotógrafo Francisco De las Heras de Jaca... ensueños andalusíes en el Pirineo Aragonés... 
 
Si a día de hoy, sigue llamando al atención esta singular Casa de la calle Mayor de Jaca, con su vistoso y luminoso aire neozarí, que parece traída en una mágica alfombra oriental de la mismísima Alhambra, no es difícil imaginar la sorpresa que debió de constituir para los jaqueses su construcción allá por el año 1.929. 
 
Los planos de la edificación, que parece salida de un cuento de las mil y unas noches, aparecen firmados por el prestigioso arquitecto zaragozano Francisco Albiñana, aunque los herederos del fotógrafo Francisco De las Heras siempre han sostenido que este pintoresco edificio fue ideado y proyectado por él, para que sirviera, a su vez, de pontente reclamo para su propio comercio. 
 
Exótico edificio de carácter hispanomulsumán pensado desde sus inicios para servir de vivienda, establecimiento comercial y estudio de fotografía y pintura para Francisco De las Heras, que tuvo que ser desde que llegó a Jaca en 1.910, al mismo tiempo ... reportero gráfico, artista, empresario, editor, fotógrafo de bodas, bautizos y comuniones e incluso escritor.
 
Francisco De las Heras se convirtió desde Jaca en el mismo "Ojo del Pirineo" que todo lo ve, todo lo fotografía y todo lo divulga.
Los suyos fueron 35 años intensos en los que plasmó magistralmente los profundos cambios que estaba experimentando Jaca y prácticamente todo el Pirineo.
Fue testigo de grandes hechos históricos como la Inauguración del Ferrocarril del Canfranc, la sublevación de Galán y García Hernández o el alud que arrasó parte del Balneario de Panticosa en 1915. 
 
El legado de De las Heras es un documento irrepetible de un mundo que ya no es. 
 
Quedan sus fotos y queda "La Casa del Fotográfo" que los suyos todavía mantienen como "santo y seña" de su negocio, bajo la firma Peñarroya. 
 
Casa del fotógrafo Francisco De las Heras... hechizos en Jaca, capital de la Jacetania... Alto Aragón.
 

Los coches y el camión de la vida.


 El camión, los coches y los zagales de la vida... hace unas décadas...

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sábado, 24 de diciembre de 2022

A Tronca de Nadal en Aragón


 

Aragoneses en O Fogaril con los zagales ya durmiendo y pensando, pensando, en la magia d´A Tronca de Nadal - La Tronca de Navidad...ancestral tradición aragonesa con la que se daba la bienvenida a estos días navideños  y al solsticio de invierno.
 
Algunos mayores todavía recuerdan aquellos fuegos de zagales alrededor del fogaril - hogar, auténtico centro neurálgico de las casas de los pueblos, donde tenía lugar la vida familiar en las largas y frías noches invernales. 
 
Y aún recuerdan con más ensoñación como de algunos de aquellos voluminosos troncos que se quemaban lentamente en el fuego cuando -en estas fechas señaladas y animados por los mayores- al atizarlos por la parte que daba a las brasas-tizonera y por la parte que sobresalía del hogar, osea por el culo... salían nada menos que galletas, nueces, chocolate envuelto en papel dorado o incluso caramelos...
 
Esta era la maravillosa y auténtica magia d´A Tronca de Nadal antes de que llegara en trineo el señor de amplia barriga y barbas blancas...
 
Muchas veces eran los siempre entrañables abuelos los que, se esforzaban, buscaban y guardaban en los días de antes, el tronco de la leñara más grande y llamativo para hacer posible, una vez ahuecado, la maravillosa magia d´A Tronca de Nadal, también llamada Toza, tizón, zoca, troncada, corniza... según los puestos. 
 
La Tronca de Navidad, ancestral rito aragonés de raíces precristianas, todavía se conserva en algunos lugares, en otros se ha perdido y en ciertos sitios se ha revitalizado en los últimos años.
El fuego en o fogaril se mantenía siempre encendido y es en esta costumbre cuando la tronca se introducía en el fuego, debiendo de aguantar hasta los días de Reyes e incluso hasta la Candelaria, para expulsar los malos espíritus de la casa.
La tronca -muchas veces caixico...- se quemaba poco a poco y los trozos que no se quemaban se guardaban en las falsas para proteger los campos de las terribles tronadas y la casa de los rayos.
A veces, las cenizas también se esparcían en los huertos por su poder fertilizante.
La Tronca de Navidad se bendecía la Nochebuena cuando se introducía en el fuego purificador...
" Buen tizón, buen varón, buena brasa, Dios bendiga as chens de esta casa"...
"Tronca de Nadal, yo te bendizco
en o nombre de o Pai, de o Fillo,
y de o Esprito Santo, Amén".
En ocasiones, era el mayor de la familia, o el cabeza de familia el que levantando el porrón recitaba...
“Bebe tizón, bebe porrón, tú por a boca y yo por o garganchón” antes de echar un buen trago y santiguarse por la protección de la familia.
 
Hoy en día, cuando las grandes chamineras han desaparecido de los hogares, se siguen buscando grandes troncos para ahuecarlos o materiales que los imiten para introducir en él dulces, regalos o papeletas con sus nombres... debidamente tapados por una manta hasta que llega el momento, ese gran momento que sigue colmando la ilusión de los pequeños de la casa mientras los atizan de buenas formas imitando a cuando se hacía en os fogariles de antaño.... "Tizón caga, caga tizón" ... "Toza caga, toza caga"... 
 
A Tronca de Nadal, tradición pagana aragonesa para celebrar el solsticio de invierno y del triunfo del sol sobre la oscuridad, ya que es a partir de entonces cuando los días alargan... 
 
Y todavía, gran magia ancestral para los pequeños de la casa.
 
Y es la fotografía del gran Ricardo Compairé, tomada antes de 1936 la que me ha servido para ilustrar A Tronca de Nadal.
 

La Plaza de Biscós de Jaca, su historia, en el día de Nochebuena.


 

En la mágica Plaza Biscós, uno de los puntos emblemáticos y neurálgicos de la ciudad de Jaca, Pirineo Aragonés.
 
La hoy, despejada y airosa Plaza de Biscós -con párking subterráneo incluido- todavía es conocida popularmente por muchos como "El Campo del Toro" o "Plaza del Toro", porque antaño era una gran explanada de tierra donde se reunían comerciantes de todo tipo y se celebraban ferias, principalmente de ganado.
 
Pero para fijar el origen de la Plaza nos tenemos que trasladar, nada más ni nada menos, que al siglo XV, porque hasta entonces este lugar había sido el Cementerio Mayor de la ciudad.
Camposanto que estaba flanqueado en su margen norte por las desaparecidas murallas que delimitaban Jaca. 
 
Ya entonces y adosada a la muralla se encontraba una capilla cementerial donde se mostraban las reliquias de Santa Orosia, la Patrona de Jaca.
Cuando se clausuró el camposanto a principios del s.XVI se construyó la primera “Capilla alta de Santa Orosia”, sobre la antigua capilla cementerial, aprovechada como cripta abovedada.
 
Este veneratorio de la Santa nos llegó manteniendo la cripta y la arcada gótica hasta el año 1.904, cuando se derribó y se promovió levantar el famoso Templete nuevo de Santa Orosia.
 
Templete de Santa Orosia, que conocemos por las fotos antiguas, porque sería también demolido en 1.968 para remodelar la Plaza de Biscós, con vistas a contar con un escenario más amplio, principalmente dedicado al Festival Folklórico de los Pirineos. 
 
El recordado y añorado Templete de Santa Orosia, erigido con modestas aportaciones de 25 y 10 céntimos de los jacetanos y de los pueblos de la redolada, tenía evocaciones clasicistas y orientales y todavía permanece fijado en la memoria de muchos mayores jacetanos.
Solo estuvo en pie 60 años. 
 
El Párking subterráneo que hoy ocupa todo el subsuelo del antiguo Cementerio Mayor de Jaca, fue aprobado en el año 2.003 y sería inaugurado en el 2.008.
 
Actualmente hay en estudio un nuevo proceso de remodelación de la Plaza de Biscós de Jaca. 
 
Plaza de Biscós, llamada así, en atención a un sacerdote llamado Victoriano Manuel Biscós, alto cargo del Cabildo, que donó a Jaca ornamentos, reliquias, el Cristo de la Catedral y apotaciones para levantar el desaparecido Templete de Santa Orosia. 
 
Retazos de historias del Campo del Toro, del Templete de Santa Orosia y de la siempre animada y concurrida Plaza Biscós de Jaca... La Perla del Pirineo... Alto Aragón.
 
Antiguo veneratorio de Santa Orosia en el Día de la Patrona de Jaca en 1.896. Sería derribado en 1.904. Foto Coyne

 
El Templete de Santa Orosia que se levantó en la Plaza Biscós en 1.908 y sería demolido en 1.968.    Foto coloreada de Francisco de las Heras al poco de su construcción. 



Postal de los aos 70 de la Plaza de Biscós con el Monumento a la Jacetania de Angel Orensanz. 

Excavaciones arqueológicas previas a la construcción del Párking subterráneo de la Plaza Biscós entre 2.005-2006. Afloraron casi 900 tumbas del antiguo Cementerio Mayor medieval en el Camino de Santiago, así como restos de la Muralla que fue derribada a principios del s.XX. Foto del Ministerio de Cultura.


jueves, 22 de diciembre de 2022

El antiguo Hospital de Jaca, de 1.555


 

La -aún- subyugante belleza de la portada del Antiguo Hospital de Jaca, fundado en 1.555. 
 
Puerta principal con decoración plateresca de lo que fue el Hospital de Jaca hasta los años 80.
Parte del edificio se volvió a reabrir en los años 90 como Albergue de Peregrinos del Camino de Santiago, que fue, precisamente, una de sus antiguas funciones, hace ya unos siglos. 
 
El siglo XVI fue para Jaca un periodo de gran expansión económica y coincidió con la edificación de grandes monumentos como el propio Ayuntamiento de la ciudad, el Monasterio de las Benedictinas o este mismo antiguo Hospital. 
 
Este edificio hospitalario levantado en 1.555 justo en el barrio que ocupó la antigua Judería de Jaca, unificó dos establecimientos hospitalarios, el del Santo Espíritu y el de San Juan. 
 
Su principal finalidad fue la asistencia a los pobres y enfermos de Jaca y también, como ya hemos adelantado, dar hospitalidad a peregrinos y viajeros que lo necesitaran. 
 
Como datos curiosos, el deán de Jaca subvencionaba 6 camas, el cabildo de la Catedral de San Pedro entregaba tres cahíces de trigo al médico del hospital, una libra de aceite semanal para alumbrar las salas y la comida del Jueves Santo a los desamparados.
El rey también contribuía concediendo el derecho a pacer de los ganados del nuevo Hospital en el Valle de Aísa. 
 
Gracias al libro de cuentas del Hospital, que actualmente se custodia en el Archivo Municipal, sabemos que, en 1.649, el salario de los cirujanos del Hospital era de 10 libras, el de la casera entre 7 y 10 y el Capellán de Santa Orosia recibía 1 libra y 12 sueldos por dar sepultura a los pobres que fallecían.
Sirve de comparanza que en aquellos años un buey venía a costar unas 6 libras. 
 
Mucho a descubrir, mucho a redescubrir en Jaca, capital de la Jacetania, Alto Aragón.
 

El Puente medieval de San Miguel de Jaca.


 

El Aragón, el Río de la Vida... en el Puente medieval de San Miguel de Jaca, Pirineo Aragonés.
 
Pasa raudo y veloz el río Aragón, nacido a más de 2.000 metros de altitud, en los montes de Astún, camino de la Canal de Berdún y desde tiempos inmemoriales lo han cruzado peregrinos y caminantes por este mismo lugar en sus tránsito hacia los valles altoaragoneses de Aísa, Echo, Ansó... e incluso hacia Santiago de Compostela.
 
El Puente de San Miguel, como la gran mayoría de los puentes ha sufrido las acometidas del río y ha precisado de obras de restauración y reedificación pero sus orígenes hay que llevarlos a los ya lejanos siglos XIII-XV. 
 
Mide 96 metros de longitud y la flecha de su arco principal tiene 17 metros de altura. Cuenta con dos arcos más pequeños que actuan de aliviaderos en caso de avenidas. El conjunto tiene un suave lomo de asno. 
 
El Puente de San Miguel debe su nombre a la existencia próxima de una Ermita, ya desaparecida, que se encontraba sobre un altozano. 
 
Tiene una estampa bella y fotogénica con la emblemática Peña Oroel al fondo y es uno de los paseos frecuentes de los jacetanos desde el pueblo, que queda arriba, en lo alto. 
 
Al río Aragón aún le quedan por recorrer la mayor parte de los casi 200 kilómetros que tiene, repartiendo riqueza y vida, antes de desembocar en el Padre Ebro, a la altura de Milagros
, en Navarra.
 
Puente de San Miguel... hechizos de Jaca, capital de la Jacetania... Alto Aragón.
 

El tomate rosa de la vida.


 

Al rico tomate rosa... en Jaca
Al menos, fuera de temporada, esta clase tiene algo de sabor...
 

Camión maderero en Jaca, en los años 20.


 

Camión maderero en la Estación de Tren de Jaca, Pirineo Aragonés... en los años 20 del siglo XX.
 
Almadieros chesos posando orgullosos encima de los maderos que desde el Valle de Echo, posiblemente, descendieron en almadía por el río Aragón Subordán hasta Puente la Reina y de allí, a Jaca en el camión, para descargarlos y a los vagones del ferrocarril. 
 

miércoles, 21 de diciembre de 2022

Hoy, el día más corto del año, es el Solsticio de Invierno. En La Hoz de la Vieja.


 

Bienvenidos al solsticio de invierno, a "la vuelta la luz"... con el asoleo desde la Peña la Cingla a los mágicos huertos y legendarios hortelanos de La Hoz de la Vieja, Teruel Existe, Resiste y Enamora.
 
Hoy, 21 de diciembre, entramos en el invierno que coincide justamente cuando el Polo Sur de la Tierra está inclinado más cerca del Sol y sus rayos inciden sobre el Trópico de Capricornio, línea paralela imaginaria al sur del Ecuador. 
 
Solsticio viene del latín "solstitium", palabra compuesta por sol (sol) y sistere (detenido o estático), y que significa "Sol Quieto".
Sol quieto, porque en esta época del año las horas de luz apenas muestran diferencias de uno día para otro.
Es en el solsticio de invierno cuando tiene lugar el día más corto del año y la noche más larga. 
 
Hoy es un día en que algunos irán a buscar en ciertos templos y lugares nombrados como santuarios solares esos rayos del sol que penetran de modo fascinante sobre vanos, agujeros u oquedades iluminando algunas figuras y significando la vuelta de la luz.
Rayos del sol que señalaban y marcaban para diferentes gentes de culturas antíquisimas que a partir de ese mágico momento los días ya dejaban de ser menos oscuros y portaban más luz de vida para su vida y para la de la propia naturaleza.
Era en esos días cuando tenían lugar rituales e incluso fiestas paganas, porque en cierto modo, había que agradecer que el sol volviera con fuerza a la vida. 
 
Aquí, esa sombra proyectada sobre esos sagrados huertos de este pequeño pero bellísimo pueblo de las Cuencas Mineras de Teruel, a partir de hoy, cada día será más menguada por los rayos del sol, la rosada aguantará menos y el hortelano podrá madrugar más para poder seguir con sus faenas. 
 
Y todo esto, también es sagrado y mágico.
 

La emblemática "Casa la Rubia" de Jaca.


 

Amando Jaca...
"Casa la Rubia", el siempre bello y modernista edificio emblemático de La Perla del Pirineo.
Jaca... Capital de la Jacetania... Alto Aragón.
 

Pasadizo con encanto en la calle El Arco de Jaca.


 

Pasadizo con encanto... al paraíso de Jaca, Pirineo Aragonés.
 

El Altar Mayor de la Ermita Santiago de Ruesta, hoy en el Museo Diocesano de Jaca.


 

San Jorge, Patrón de Aragón junto a Santiago, protector de peregrinos y San Marcos, tomando nota de todo... en el mágico Retablo del Altar Mayor de la Ermita de Santiago de Ruesta, hoy en el Museo Diocesano de Jaca. 
 
Ruesta, durante el medievo, por ser población fronteriza entre los Reinos de Aragón y Navarra, constituyó un importante eje en el Camino de Santiago.
No es de extrañar que contara hasta con tres templos para atender a los numerosos peregrinos que iban camino de Galicia.
La Iglesia parroquial de la Asunción en el mismo pueblo y en la redolada las Ermitas románicas de San Juan y la de Santiago. 
 
Y es en esta Ermita de Santiago donde se encontraba este hermoso Retablo pictórico realizado, posiblemente, con anterioridad al siglo XVI.
Y ahí estuvo hasta que Ruesta, Conjunto Histórico Nacional fue expropiado en los años 50-60 y durante la dictadura franquista, para la construcción del Pantano de Yesa. 
 
El retablo, restaurado hace pocos años, aún muestra en su parte superior la original decoración de crestería en madera dorada que coronaría todo el conjunto.
Se ve a un victorioso San Jorge sobre el temido dragón para salvar a su princesa, en una de las tablas laterales, mientras que en la central, aparece el apóstol Santiago ataviado con bordón y sombrero. 
 
Ermita de Santiago de Ruesta, de donde procede el retablo, aquí... https://lorienlahoz.blogspot.com/2022/12/las-sirenas-de-lata-romanica-de.html
 
Tríptico renacentista de la Ermita Santiago de Ruesta, provincia de Zaragoza, Comarca de las Cinco Villas ... magia en el Museo Diocesano de Jaca.
 

Pastores chesos elaborando queso en los años 20.


 

Pastores chesos elaborando queso en el Pirineo Aragonés... en los años 20 del siglo XX.
 
Los pastores están con indumentaria tradicional y utilizan la formachera para dar forma al queso y las jarras para recoger el suero que se solía dar a los animales. 
 
Fotografia de Ricardo Compairé.
 

Los Órganos de Montoro, joya natural del Maestrazgo, Teruel.

      Los Órganos de Montoro constituyen un auténtico milagro geológico de la naturaleza y un magnífico ejemplo de la paciente erosión del a...

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