Ya lo dijo el escultor Auguste Rodin "Nada es tan bello como las ruinas de una cosa bella".
Y, en efecto, las viejas y mágicas piedras de este -hoy arruinado y abandonado- molino harinero de Gargallo, siguen conservando una subyugante belleza.
Prácticamente derruido, mantiene en la fachada principal los fascinantes dinteles monolíticos de la puerta de acceso y de uno de los ventanos con que contaba y el cárcavo de medio punto casi enterrado al igual que la piedra de moler.
En altura también se conserva la balsa donde se almacenaba el agua, con el cubo de sillares.
El Molino se encuentra en el frondoso entorno del bello paraje natural de Las Calderas, caracterizado por las pozas y pequeñas cascadas esculpidas por el río Escuriza en la roca caliza.
Aquí reseña y fotos de este cautivador rincón de Gargallo, Las Calderas.
Gargallo, Comarca de Andorra y Sierra de Arcos.







No hay comentarios:
Publicar un comentario