Si tempus fugit, carpe diem... en la Plaza Coreche, camino del Barrichós en la magia de Graus, capital de La Ribagorza, Aragón.
Reloj de sol junto a un balcón de una bella casa tradicional del corazón de Graus.
Dicen que fueron los astrónomos egipcios y babilonios los que inventaron el reloj de sol allá por el año 2.000 a.C.
Sencillo artilugio que mediante una varilla u objeto alargado proyecta una sombra que indica la posición del sol y "la hora".
Este de Graus es una esfera circular que da las horas en números arábigos, de 6 de la mañana a 6 de la tarde y parece ser que fue restaurado en 1976 tal y como en el mismo se refleja junto a otra fecha, 1615.
Aún conserva, semiborrados, los símbolos Alfa y Omega, que son la primera y la última letra del alfabeto griego y que hacen referencia a Dios..."Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que ha de venir".

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