Por supuesto, el primero, recolectarlo... Si han salido y se tiene la suerte de verlos.
El segundo, limpiarlos con delicadeza.
El tercero, cocinarlos y convertirlos en un manjar de dioses.
Y el último, no hace falta decirlo...
Por supuesto, el primero, recolectarlo... Si han salido y se tiene la suerte de verlos.
El segundo, limpiarlos con delicadeza.
El tercero, cocinarlos y convertirlos en un manjar de dioses.
Y el último, no hace falta decirlo...
Trillando con un trillo de cuchillas o rodetes. Comentarios en Facebook
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