Tesoros de otros mundos, de cuando se aprovechaba hasta la última gota de agua... El Azud de Bastarás de Lanaja, Aragón, uno de los enclaves más mágicos y sorprendentes de Los Monegros.
Justo en medio de la nada, en la partida que llaman de "La Malena" y en el lecho casi siempre seco del Barranco de Valdezaragoza que baja de la Sierra de Alcubierre se conserva una ingeniosa obra hidraúlica que captaba y llevaba agua como oro en paño para saciad la sed a campos, balsas, gentes y animales de Lanaja en una de las zonas más áridas de la Península Ibérica.
El azud lleva el nombre de "Bastarás" que es tradición oral que era el nombre de la "Casa" no solo de una de las familias más ricas de la redolada sino de toda España...
Actualmente por este singular espacio es muy difícil ver agua si no se coincide con una tronada o lluvia excepcional y cuantiosa pero en la época en que se realizó es muy posible que este ancho cauce sí llevara una corriente continua aunque fuera mínima o en bastantes épocas del año.
Lo cual nos traslada a aquella "Pequeña Edad de Hielo" que se desarrolló por estas latitudes desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII y durante la cual disminuyeron las temperaturas medias y aumentaron las precipitaciones.
Y debió de ser una obra rentable porque se emplearon en su construcción materiales de gran calidad ....y para resistir la eternidad.
Actualmente el complejo está abandonado, posiblemente desde principios del s.XX, aunque son bien visibles el gran azud y aliviaderos así como grandes muros que dan inicio a lo que sería la acequia madre, actual camino y que pasa por debajo de una gran y entrañable viga de madera de sabina y a modo de dintel.
También se conserva un caseto rectangular que está perdiendo su techumbre y donde se guardarían compuertas y herrramientas necesarias y una preciosa caseta redonda de falsa bóveda que actuaría a modo de "guardaviñas" solo que en este caso vigilarían -a traves de dos pequeñas aberturas- campos y la misma corriente de agua en el azud.
Más abajo, como cosa de a unos centenares de metros y como complemento al azud y también construido con buenos sillares de caliza, se ve un curioso pero gran Partidor con tres "cuchillos" llamado de las "Bastaresas".
De este partidor saldrían dos acequias, una a la balsa y campos de la conocida como "Aldea del Arbol" y la otra que alimentaría con otra red complementaria las diferentes balsas de abastecimiento próximas al pueblo de Lanaja.
El lugar no está señalizado pero es de fácil acceso siguiendo la pista que desde el final de las Casas de Peñalbeta toma dirección oeste y que se encamina hacia la sierra.
Merece la pena -y mucho- buscar y encontrar el Azud de Bastarás ya que nos traslada en el tiempo y nos pone en lugar de aquellas gentes que con pocos medios pero gran ingenio fueron capaces de gestionar el agua siempre escasa y milagrosa de la vida.
Azud de Bastarás, tesoro patrimonial, arquitectónico, histórico y cultural de Lanaja, joya de Los Monegros, Huesca.

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